La Constitución española dice claramente que el Estado español es laico y aconfesional, aunque reconoce y acepta las creencias religiosas de la mayoría de la población (hoy en día, el catolicismo), Pero esto no implica en absoluto que sea ésta la religión oficial del Estado.
Es por ello que no se entienda muy bien por qué el Estado tenga que subvencionar a la Iglesia católica (o solamente a dicha institución) y mucho menos que en la escuela pública e institutos públicos se deba impartir una asignatura donde se ve exclusivamente esta religión.
¿Por qué los alumnos que no profesan el catolicismo están obligados a dar una asignatura alternativa que sólo sirve para perder el tiempo? Si es muy costoso contratar gente preparada para impartir otras religiones que sean solicitadas por el alumnado ¿Por qué no se suprime la asignatura de Religión y la Alternativa y así se aprovecha esa hora semanal para reforzar otras materias?
En mi humilde opinión, yo sacaría la religión de las aulas, y dejarlas para que la impartan en sitios más adecuados. Si que intentaría transmitir valores en el aula por medio de una asignatura específica o incluirlo dentro de las competencias de las asignaturas en general.

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